Hace ya varios años que mis veranos son una convinación bastante entretenida entre trabajo y vacaciones, como lo llamo, trabajaciones
, cosa que tiene sus pro y contras, si bien no descanso como le gustaría a la mayoría en sus vacaciones, es decir, dormir cómodo en tu cama, con pocas preocupaciones y relajarse sin hacer mucho, me la paso viajando, y yendo de un lado a otro. Gracias a los amigos que han decantado en el tiempo dentro de esa gran juguera que es la vida. Sin mucha planificación llegué una vez más a Santiago, en busca de esas salidas por una de las ciudades que me gustan bastante, sobre todo en las comunas mas entretenidas a mi gusto, Las Condes, Providencia y Vitacura, no niego que las otras tienen su gracia, pero son las que me asientan mejor para simplemente caminar por ellas y pasar a cualquier local que ofrezca un grato momento, ya sea con tragos, sushi sin alcohol (guiño para la elección de mi amigo Gaston Esparza) y los diferentes e innumerables locales de diverso webeo que ofrece esta “cosmopolita” unión de comunas.
Y se me olvida un poco Concepción, se me olvida la Kinesiología (aunque, debo decir que a menudo debo responder mas de alguna pregunta relacionada con el temita…) y se relaja un tanto el stress que me provoca la odiada y amada casa de estudios en la que he pasado mis últimos años.
Se vienen tiempos de elecciones, no sólo las municipales, sino que las de vida y es en ese punto que la cosa se complica, es Santiago el siguiente paso, quizás si o mejor dicho lo lógico es que si. Quien sabe… de acá a un tiempo más si se concretan algunos de mis sueños de corto plazo, podría continuar en mis trabajos freelance en la zona del río BioBio y establecerme en los días laborales durante la semana. Suena a muchos viajes, sacrificios para algunos, pero considero el trayecto de estos 500 y tantos kilómetros una vuelta a la esquina jajjajjaja.
Santiago tiene mejores posibilidades para un ambivalente laboral como yo y una vida nueva con los amigos de esta zona, de aquí a unos meses veré que pasa…
Mientras tanto tengo esos tiempos añorados que jamás me di, esos tiempos para estar frente al computador escribiendo mis tonteras, para conversar con mis amigos y visitarlos. Para llamar a otros y gastar el plan con la totalidad de sus minutos y no sentirme encerrado en un lugar que puede o no tener paredes…
No queda mucho más que decir por ahora, un simple felices vacaciones o feliz verano 2012 para quienes tienen las ganas de pasarlo bien…

